lunes, 24 de agosto de 2009

Antes de morir recuerdo que corria a abrazarte mi mundo se limitaba a solo tu, mi alma se fusionaba con la tuya y mi sangre se transmutaba en veneno para los amantes. Que labios tan hermosos aún los recuerdo: sublimes, delgados, tercos, suaves, me basto el ultimo beso para darle a mi vida una paz deseada, inmensurada llena de ti, ojos carmesí que me recordaban el profundo mar que en aquella mirada perdida recorría sus pensamientos en muros de color negro que prefería no tocar por verte solo una vez mas, Juntamos nuestros labios como dos piezas de rompecabezas que embonaban aunque no fueran las correctas, te mire un y otra vez, te acariciaba yacente y crecientemente, viviendo en el acento de tu nombre en la piel carcomida que en mi dejaste, en mi mente dispersa por el crepúsculo de un amanecer. Te beso, me besas entramos en el choque de lenguas en la eternidad de una mira constantemente enamoradiza, te veía cada segundo, en todo tu cuerpo crecía mi vida, mi sangre dejaba de ser veneno y terminaba como miel al contacto de tu piel. Instantáneamente acariciaba tus muslos con mi palma jugaba a dibujar una y otra vez un camino , que crecía y excitaba mi mente con jugarretas de perversión, montando al fin a un caballo de sueños que mira al horizonte...

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